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jueves, 8 de mayo de 2014

La tarea

Un esbozo, Hisperhistorias pre-alfa, preventa disponible en Amazon

La tarea


No creas que estoy loco
Yo no escucho voces

Las veo

Por algo soy pintor


Taburete
Unos viejos papeles de diarios dormían sobre el polvoriento piso de cemento. Ráfagas de colados vientos los alzaban y cambiaban de lugar. Las noticias parecían despertar en el aire para luego continuar con su siesta letrada sobre el agrisado suelo.
Un gastado banco de herramientas sostenía clavos estáticos. Oscuras espigas con pintas naranjas que alguna vez abrazaron y sostuvieron instrumentos oxidados. El quemado calentador de alcohol apoyaba una de sus patas sobre una reciente prueba de pintura. El banco engordaba día a día con su dieta de colores y polvo y adelgazaba con las rasqueteadas ásperas.
El parlantito de la radio se saturaba con la millonésima emisión de la cumparsita.
Vimos la sombra deformada del viejo dar la última pincelada y sonreír.

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 Patricio Peralta R



miércoles, 23 de mayo de 2012

Nodo 9. 9: Los Duclú . beta


Nodo99: <Duclú.beta>
La estirpe de los Duclú fue una de las que más contactos tuvo con las entidades metamorfas del cono sur. Después de varias generaciones de vigilancia compartida y de dejar marcas en la familia el primero de ellos fue conjugado: Loque.
Existe una posibilidad de que este ejemplar halla sido conjugado en su infancia pero que no asumió inmediatamente su condición metamorfa. Pero también es probable que ese primer contacto sólo haya modificado su estructura fisiológica para relentizar los procesos de oxidación y metabólicos para prolongar su vida: Loque vivió mucho tiempo con su identidad primigenia.
El cuerpo de este ejemplar fue estudiado por un grupo de científicos de poca monta que nada extraño hallaron en él, apenas un ser con un extraordinario poder inmunológico. Loque fue estudiado a nivel celular; si se lo hubiera estudiado a nivel atómico quizás supiéramos en qué momento se realizó su conjugación.
Loque vivió un período de longevidad que se normalizó unos años antes de tener su primer hijo. El viejo Duclú envejecía y pintaba en paz cuando un día desapareció. Es probable que recién en ese momento se haya producido la conjugación. Quizás de ahí haya partido para practicar las operaciones del arte metamorfo.
Esta desaparición afectó mucho a su hijo mayor que era un muchacho normal y de pronto comenzó a sufrir anormalidades mentales como los de su padre.
Salió a buscarlo.
Tal vez hoy todavía esta noche ande caminado por los caminos celestiales.
Aparte de las obsesiones por las caminatas los Duclú eran fácilmente reconocibles por sus fobias a los vehículos, a los centros urbanos vertiginosos y a la modernidad. Por ello casi todos vivieron en tranquilos residenciales algo apartados del tráfico pesado y del smog. Hasta que no quedaron más lugares como este en los Nuevos Aires, excepto los contaminados, claro.
No se descarta que estas fobias hayan sido hijas de manipulaciones genéticas inducidas por los metamorfos, tal vez haya sido algún mecanismo de supervivencia inculcado.
La tasa de mortalidad por accidentes en las provincias del desorden era la más alta del planeta. En definitiva los accidentes y los conflictos bélicos eran el único factor de riesgo para el clan, ya que su resistencia biológica era proverbial.

También uno de los Duclú fue uno de los pocos visitados sólidamente por una entidad del cielo, resultado del atravesar que un humano moribundo realizó a un metamorfo que eligió la inmortalidad en la vida incorpórea.
O quizás René Duclú haya sido visitado por un fantasma común y silvestre ¿No es preferible acaso? El amor lo puede todo.
de la Estatua.

miércoles, 21 de marzo de 2012

< Aviso clasificado . beta >


Fragmento de 
Hiperistorias.pre-alfa

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No tenía ganas de quitarse su transpirado disfraz. Había sido una jornada
l
a
r
g
a
y aburrida que le convidaba a la inacción. Permaneció más de una hora así, inmóvil, sin ganas de regresar a casa siquiera, con su corazón en pausa.
Revivía los últimos veinte años de su vida. Los que recordaba desde la muerte de sus padres y la mudanza del campo a la ciudad un treinta de Agosto lluvioso.
Estaba un poco desahuciada.
Y reflexiva.
Mejor así. Los días en los cuales estaba opaca eran insoportables.
Azafata de tren fantasma, se busca
Locas y sensibles abstenerse.

La Estatua

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